En los últimos 15 años, la recuperación mejorada tras la cirugía (ERAS, Enhanced Recovery After Surgery) ha emergido como un cambio de paradigma en la atención perioperatoria urológica1,2. En procedimientos de alto impacto, como la cistectomía radical, la ERAS reduce el íleo posoperatorio, las complicaciones y la estancia hospitalaria, sin un incremento de los reingresos3. De hecho, en implementaciones prospectivas, la mediana de estancia hospitalaria tras la cistectomía radical se ha reducido de 18 a 8 días (p < 0,001), con un descenso de las tasas de transfusión (del 25% al 8,1%) y de los reingresos a 30 días (del 25% al 15%; p = 0,04), sin afectar los desenlaces oncológicos3. Estos hallazgos se confirman en metaanálisis que agrupan más de 4000 pacientes4. Sin embargo, en Latinoamérica y el Caribe su adopción es heterogénea, condicionada por recursos limitados, cadenas de suministro intermitentes, brechas de capacitación y cultura de auditoría incipiente5.
Desde la experiencia regional, las acciones de rápida implementación incluyen educación preoperatoria y planificación del alta, ayuno abreviado con carga de hidratos de carbono, analgesia multimodal –combinación de fármacos con mecanismos complementarios (antiinflamatorios no esteroideos, acetaminofén, bloqueos locorregionales) que permite reducir o eliminar el uso de opiáceos–, normotermia intraoperatoria, profilaxis multimodal de náuseas y vómitos posoperatorios, alimentación y movilización tempranas, y auditoría sistemática de procesos (revisión periódica del cumplimiento de cada elemento del protocolo, con retroalimentación al equipo)6–8. Estas medidas se alinean con la Lista de Chequeo de Seguridad Quirúrgica de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las guías de prevención de infección del sitio operatorio, potenciando su compatibilidad con hospitales de recursos limitados5,9.
Para facilitar su adopción en centros urológicos colombianos, los elementos de un paquete ERAS pragmático (Fig. 1) pueden agruparse en cuatro dominios operativos1–3,10,11: 1) preparación y planificación, que incluye la conformación de un equipo multidisciplinario con un referente o champion por servicio (urología, anestesia y enfermería), la definición de un protocolo mínimo viable –conjunto reducido de elementos de mayor impacto y menor complejidad operativa, implementable con los recursos disponibles y ampliable de forma progresiva– y la optimización preoperatoria de la anemia y del estado nutricional; 2) manejo intraoperatorio, sustentado en analgesia multimodal con estrategias de ahorro de opiáceos, balance de líquidos basado en objetivos y normotermia activa; 3) recuperación posoperatoria, con inicio temprano de la vía oral, movilización dentro de las primeras 24 horas y retiro precoz de sondas y drenajes; y 4) seguridad y mejora continua, mediante la integración de la Lista de Chequeo de Seguridad Quirúrgica de la OMS, ciclos de auditoría con indicadores de proceso y resultado –adherencia a cada paso, estancia hospitalaria, reingresos a 30 días y complicaciones según la clasificación de Clavien-Dindo– y educación continua del equipo y del paciente6,9.
Figura 1. Paquete pragmático ERAS en cirugía urológica. Diez elementos organizados en cuatro dominios operativos: I) preparación y planificación, II) manejo intraoperatorio, III) recuperación posoperatoria y IV) seguridad y mejora continua.
En la cistectomía radical, la evidencia es particularmente sólida: una implementación prospectiva en 393 pacientes con ERAS frente a 60 sin ERAS redujo la mediana de estancia hospitalaria de 18 a 8 días (p < 0,001), la tasa de transfusión del 25% al 8,1% y los reingresos a 30 días del 25% al 15% (p = 0,04), sin afectar los desenlaces oncológicos3. Los metaanálisis que agrupan más de 4000 pacientes confirman reducciones consistentes y clínicamente relevantes de la estancia hospitalaria, las complicaciones globales, el íleo posoperatorio y los reingresos4. En la nefrectomía parcial, los datos agregados también muestran reducciones de la estancia hospitalaria posoperatoria y de las complicaciones globales (Fig. 2)12,13.
Figura 2. Efecto de los paquetes de ERAS en cirugía urológica según metaanálisis por procedimiento. Panel A: reducción de la estancia hospitalaria expresada como diferencia de medias en días con intervalo de confianza del 95%. Panel B: efecto sobre las complicaciones posoperatorias (odds ratio [OR] o riesgo relativo [RR] con intervalo de confianza del 95%, escala logarítmica). La línea punteada representa el valor nulo. Fuentes: cistectomía radical, Williams et al.4 para estancia hospitalaria y Zhou et al.¹³ para complicaciones posoperatorias; nefrectomía parcial, Wu et al.¹².
El contexto colombiano ofrece hoy una oportunidad estratégica para validar localmente estos protocolos, evaluar su costo-efectividad y establecer registros prospectivos que permitan comparar centros públicos y privados5,10,11. Trasladar esta agenda regional a la práctica colombiana exige pasar de las recomendaciones a la acción; en este sentido, proponemos tres líneas concretas de trabajo: 1) la creación de un registro multicéntrico colombiano de ERAS en urología, con un conjunto mínimo de variables estandarizadas y liderazgo conjunto de la Sociedad Colombiana de Urología, la academia y los servicios asistenciales; 2) la adhesión activa al capítulo latinoamericano de la ERAS Society y a redes regionales de cirugía de alta complejidad, con el fin de armonizar indicadores y compartir aprendizajes; y 3) el diseño de estudios híbridos de efectividad-implementación que midan simultáneamente desenlaces clínicos, adherencia al protocolo y barreras del sistema, generando evidencia accionable para la toma de decisiones en nuestro medio. Solo con datos locales robustos podremos pasar del entusiasmo por la ERAS a su incorporación sostenible como estándar de atención perioperatoria urológica en Colombia.
Agradecimientos
El autor agradece al equipo multidisciplinario de urología y anestesiología de la Clínica del Country y a sus colegas de investigación en ERAS por su apoyo conceptual.
Financiamiento
El autor declara que este trabajo se realizó con recursos propios.
Conflicto de intereses
El autor declara no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. El autor declara que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. El estudio no involucra datos personales, historias clínicas ni muestras biológicas humanas, por lo que no requiere aprobación ética. No se aplican las guías SAGER.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. El autor declara que no se utilizó ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción ni la creación de contenido de este manuscrito.
